También se reparten viandas (porque todos no entran en los bancos) a nenes, madres y madres embarazadas. Además de brindar contención familiar a los chicos. Esta maravillosa obra es llevada a delante por la dueña de casa y directora del comedor: Graciela Villa, y sus colaboradoras que cocinan, “hacen magia” para que los chicos puedan alimentarse.
Al no recibir ayuda de ninguna organización social, oficial o privada, es casi imposible el sustento del comedor. El día a día es “contando las monedas” y las escasas colaboraciones que se reciben, para ver que preparan para comer.
Dentro del comedor, también se brindan otras actividades como: apoyo escolar, ropero comunitario, talleres de reciclaje, biblioteca y los sábados por la tarde, recreación , talleres, juegos y mucha diversión para los chicos.
Ademas, proximamente Taller práctico de huerta comunitaria.







